Nos ha llegado recientemente el amarillo Nápoles de Holbein, desde Artemiranda, (Salamanca). Son acuarelas muy profesionales, difíciles de conseguir hasta hace poco.
Y esta mañana hemos experimentado con ella en la clase de acuarela. Subo los resultados. La primera de Manoli resuelta especialmente con salpicados, aunque ha dejado pocas reservas de goma, sí que ha sabido disponer la luz y el blanquecino del papel de manera muy equilibrada.
La segunda, de Cristina, con reservas puntuales más marcadas y el refuerzo de aristas, así como la intensificación cromática del Nápoles rojizo. Al escoger un formato cuadrado, y haber circunvalado de manera concéntrica ha conseguido una obra muy dinámica.
María sin embargo, al dulcificar las descargas con difuminados y optar por este formato expresa un mayor estatismo, paz, y melodía.
Jesús por su parte, ha contrastado considerablemente los espacios superior e inferior. Dicen que una retirada a tiempo es una victoria, y tal vez si las descargas tonales no hubieran llegado a tanto...
Esta última es de Evaristo, es decir del que suscribe. También me he pasado en "dureza".
En resumen: el amarillo Nápoles puede ser un color de partida, que podemos matizarlo, virarlo, o colocarlo como sustrato, para amortiguar el blanco del papel, sin que la acuarela pierda luminosidad.
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