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viernes, 11 de diciembre de 2009
INFORMALISMOS
viernes, 4 de diciembre de 2009
CARACTERIZARSE
Marianne Fernandez. Panorámica
En las tres obras que añado, elaboradas recientemente por Marianne y por Isabel, se da esta conjunción entre carácter personal y ejecutoria. En el primer caso, observamos por una parte la gama cromática seleccionada, la epidermis del acrílico, así como sus descargas, definición, y poetización obedecen a la manera de ser y el gusto de la autora.
La segunda obra de Marianne contiene igualmente elementos que conectan con la intencionalidad creadora, o transformadora de la realidad, en el sentido de presentar el trabajo como elaboración plástica por encima de la realidad existente. El motivo es una excusa.
Marianne Fernández . Composición
En tercer lugar aparece la de Isabel, y creo que encaja con su espontaneidad, fuerza vital, despreocupación por el detalle... son descargas matéricas y pastosas, sin miedo; y es que Isabel, aunque está en los comienzos, es bastante deshinibida frente a los pigmentos y el uso del pincel, una "expresionista" para entendernos.
Maria Isabel Díaz. Rosas
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Laicismo Pictórico
Encontramos aun criminal que ha robado y asesinado a su víctima y huye, pero la alegoría de la venganza avisa a la de la justicia y ambas van a su búsqueda. Es un tema muy propio del ambiente de la Francia post-Revolucionaria y su afán por mostrar unos valores cívicos y morales fuera de la religion, pero si miramos detenidamente, para plasmarlo recurrieron continuamente a la iconografía cristiana., por ejemplo:
- Las dos alegorías nos refieren a la representación del arcángel Gabriel expulsando a Adán y Eva del Paraíso.
- El criminal porta una bolsa de oro, recurriendo así a Judas
- La víctima hace una forma de cruz (invertida) al igual que se representa la muerte de San Pedro.
- A su vez, ambos, criminal y víctima, reproducen la iconografía de Caín y Abel.
Es muy interesante lo que se descubre cuando miramos un cuadro con otros ojos. Bueno, espero que hayáis encontrado interesante la entrada.
jueves, 19 de noviembre de 2009
PARA MUESTRA, VALE UN BOTÓN
Refiero, que para muestra, un botón es suficiente. En la década de los ochenta, el conocido pintor extremeño Eduardo Naranjo nos legaría y deleitaría con una serie de dibujos similares, en clave minimal y elaboración o factura hiperrealista, (que es lo suyo). Igualmente Santiago del Campo, Justo Girón, y otros tantos, redujeron sus representaciones a la mínima expresión de un solo objeto, si acaso con un sutil drapeado.
Como decimos en acuarela... "más es más, no es mejor"
viernes, 13 de noviembre de 2009
EL ACRÍLICO: VERSATILIDAD E INMEDIATEZ
Una fórmula que estamos trabajando estos dias es la de fondos texturados previamente, con ello conseguimos una apariencia de relieve y tosquedad de gran plasticidad, lo que podemos evidenciar en la que sigue, obra de Cristina:
Todos estos trabajitos iniciales son de dimensiones pequeñas, la maceta de Cristina aprovecha el reverso del tablero contrachapado y los efectos "aguarrasados" del aporte acuoso con un dispersor. De forma similar pero en soporte lienzo preparado, Isabel ha realizado del natural esta sencilla composición, donde los algodones destacan sobre todo por su fuerza texturológica:
Estos fondos texturados, suponen una ventaja y un inconveniente al mismo tiempo; aportan riqueza, pero la aparente tosquedad es inevitable y no debe lucharse contra ella, sino aceptarla y sacarle partido. Restregados, arañazos, descargas violentas, son manipulaciones que permite el sustrato preparado con gesso y piedra pómez.
lunes, 2 de noviembre de 2009
LO BELLO Y LO SUBLIME
Empecemos diciendo que Lo bello es inherente a la estética clásica como lo sublime a la romántica.
Lo bello se puede considerar aquello que nos produce placer estético debido a que podemos entender lo que observamos.
Sin embargo, lo sublime es la belleza desbordada, una belleza extrema, capaz de arrebatar al espectador a un éxtasis más allá de su racionalidad.
A estas dos definiciones básicas se le han ido añadiendo matices y revisiones, de las cuales la que me resultó más interesante fue la del escritor francés Bataille. Éste (si consigo ponerlo en pie) estaba muy interesado en lo que catalogaba como “erotismos”, que eran las experiencias que rompían nuestra individualidad y nos hacían salir de nosotros mismos, nuestra conciencia de individuo y nos fundian con la colectividad. Las experiencias religiosas, las hinchadas en el futbol, los conciertos de música, el sexo, los extasis ante una obra de arte... para Bataille lo sublime era un tipo de erotismo. Lo bello es nuestra individualidad y lo sublime nuestra colectividad.
Así, lo bello es una tranquila contemplación, un acto reposado (un templo griego, una iglesia románica), mientras que la experiencia de lo sublime agita y mueve el espíritu (un retablo barroco, una catedral gótica)
Lo bello y lo sublime han sido dos constantes durante todo el arte occidental. Se le han llamado de diversas maneras pero se refieren a lo mismo. En la Grecia clásica eran la Charis (pronunciado jaris) y el Pathos (pazos), que significan literalmente Gracia y Sentimiento. Para Nietzsche era lo apolíneo y lo dionosíaco. Lo apolíneo es lo ordenado, lo racional, lo mesurado. Lo dionisíaco es lo desenfrenado, lo pasional, lo desbordado, lo caótico. Esto es sólo una pequeñísima muestra de la presencia de estas dos categorías en la teoría del arte, porque la lista de tratados y atores sobre el tema no tiene fin.
Pues bien, de estas dos categorías básicas nacen otras tres sub-categorías. De lo bello deriva lo sensual y lo pintoresco y de lo sublime deriva lo patético.
Lo sensual es una contemplación que primero estimula a los sentidos antes que a la racionalidad. Tiene las mismas caracteística que lo bello en cuanto a contención, orden y mesura, pero nos atrae a un nivel sensorial, más que a un nivel racional. Por tanto, es una experiencia menos fría. Ingres y Praxiteles son representantes muy característicos de esta categoría.
Lo pintoresco es radicalización de lo Bello en tanto que es lo máximo en individualización. Es la contemplación de algo que nos llama la atención por ser especialmente individual y extraordinario. Curiosamente, pese a ser una sub-categoría de lo bello, en prodigó especialmente durante el romanticismo, con las estampas populares griegas, italianas y españolas que les llamaban tanto la atención a los centroeuropeos (y a la postre, esa individualización de las características nacionales serían el germen de los nacionalismos)
Lo patético se puede definir cuando esa observación desbordada se nos echa encima y nos devora. Es cuando lo que debía de ser subime dejamos de de controlarlo y nos absorve finalmente. Si lo pintoresco es la consecuencia última de lo bello, lo patético lo es de lo sublime. Ver una tormenta en alta mar desde la playa es una experiencia sublime, estar en una barca en medio de esa tormenta, es una experiencia patética. Las pinturas negras de Goya y los expresionistas alemanes del S XX son claros ejemplos de lo patético. Curiosamente, Patético provine de la palabra griega Pathos, que comentábamos antes que hacía referencia a lo sublime.
Y para terminar, unos ejemplitos pictóricos de todo esto, con los que será muy fácil entenderlo.
Lo Bello: Bouguereau - Penélope
Lo sublime: Friedrich - El caminante sobre el mar de nubes
Lo Pintoresco: Manet - Lola de Valencia
Lo sensual: Ingres - La gran Odalisca
Lo Patético: Goya - Saturno devorando a uno de sus hijos
domingo, 1 de noviembre de 2009
La acuarela "romántica"